La historia de Don Bosco: un hombre guiado por un sueño (X)

noviembre 2, 2014

Una expresión clave: ahora mismo.

En el diálogo entre Don Bosco y el primer chico (él mismo escribió este diálogo) aparece una expresión “ahora mismo”. Parece una expresión ordinaria, como otra cualquiera pero en realidad es la clave de la acción de Don Bosco. De hecho Don Bosco fue llevado a la acción por las necesidades urgentes de los jóvenes y la imposibilidad de esperar por más tiempo. Ante las incertidumbre de la revolución industrial, en la imposibilidad de hallar planes buenos y ya preparados y programas de acción, Don Bosco y los primeros salesianos desplegaron todos sus energías en realizar “ahora mismo” algo a favor de los jóvenes, de la gente necesitada. Lo que dirigía sus programas de acción eran las urgentes necesidades de los jóvenes.

La juventud necesitaba una escuela y un oficio que les garantizaría un futuro más seguro. Necesitaban sentirse que eran realmente chicos libres para correr y saltar en grandes espacios verdes en vez de sentirse tristes por las aceras de la ciudad. Necesitaban encontrar a Dios para descubrir y vivir de acuerdo con su dignidad. Pan, catecismo, formación profesional y trabajo protegido por un buen contrato de trabajo eran las cosas que Don Bosco y sus salesianos trataban de ofrecer a estos jóvenes. La intervención inmediata en situaciones de crisis y la preparación a largo plazo de un futuro diferente tenían que ir de la mano. Si te encuentras con uno que se muere de hambre, dale un pescado, para que tenga tiempo de aprender a pescar

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La historia de Don Bosco : un hombre guiado por un sueño (IX)

enero 20, 2013

Cuero y tachuelas

En otoño de 1853 Don Bosco tomaba una decisión. Empezaba los talleres de zapatería y sastrería en el Oratorio de Valdocco. El taller de zapatería estaba localizado en un estrecho lugar cerca del campanario de la iglesia. Allí Don Bosco fue el primer maestro: se sentó a la mesita y martilleó una suela ante 4 muchachos. A continuación les enseñó a manejar la lezna y a untar el cabo con pez.

El trabajo con un sastre durante sus años de estudiante en Chieri le sirvió a Don Bosco para empezar los talleres de sastrería

El trabajo con un sastre durante sus años de estudiante en Chieri le sirvió a Don Bosco para crear los talleres de sastrería en el oratorio de Valdocco

Después de estos talleres para zapateros y sastres, Don Bosco emprendió otros talleres dirigidos a formar encuadernadores, carpinteros, impresores y mecánicos; 6 talleres en los cuales el lugar privilegiado era reservado para los huérfanos y los chicos pobres y totalmente abandonados. Talleres similares fueron muy pronto abiertos en otras casas salesianas fuera de Turín.

Taller de zapatería en la obra salesiana de Sacro Cuore Roma

Taller de zapatería en la obra salesiana de Sacro Cuore Roma

Para hacerse cargo de estos talleres Don Bosco inventó un nuevo tipo de religioso: los Coadjutores o Salesianos laicos. Los Coadjutores Salesianos tienen la misma dignidad y derechos que los Sacerdotes Salesianos y los Clérigos, pero tienen una formación especializada para el trabajo en las escuelas profesionales. (En el momento de la muerte de Don Bosco, se contaban  un total de 14 Escuelas Profesionales Salesianas en Italia, Francia, España y Argentina. El número crecería más tarde  a través de todo el mundo).


La historia de Don Bosco: un hombre guiado por un sueño (VIII)

septiembre 12, 2012

Don Bosco y los contratos de aprendizaje.

En los archivos de la Congregación Salesiana puede descubrirse algunos documentos extraordinarios, tales como un contrato de aprendizaje en papel ordinario, fechado en noviembre de 1851; otro en papel sellado que costaba 40 céntimos, datado el 8 de febrero de 1852; hay otros con fechas más tardías. Estos están entre los primeros contratos que se pueden encontrar en Turín. Todos están firmados por el empleador, el aprendiz y el mismo Don Bosco. En esos contratos, Don Bosco puso el dedo en la llaga. Había amos que empleaban a los jóvenes aprendices para criados y pinches. Él les obligaba a emplearlos únicamente en su oficio. Los amos solían golpear a los aprendices. Don Bosco les exigía que las correcciones no pasen de las palabras. Se preocupaba de la salud, del descanso festivo y de que les dieran vacaciones anuales. Pero a pesar de todos los esfuerzos y contratos, la situación de los aprendices de aquel tiempo siguió siendo muy difícil.

Contrato de trabajo que Don Bosco estipuló entre el carpintero José Bertolino y el aprendiz José Odasso


La historia de Don Bosco: un hombre guiado por un sueño (VII)

junio 18, 2012

Problemas de dinero

Después del joven de Valsesia, otros 6 chicos llegaron ese mismo año. En los primeros meses el dinero se convirtió en un gran problema para Don Bosco. Continuaría siendo un problema a lo largo de su vida.

Don Bosco y Mamá Margarita a su llegada a la Casita Pinardi. Ella fue la primera cooperadora de Don Bosco

Su primera bienhechora fue su madre, Mamá Margarita, una pobre vieja campesina de 59 años, que había dejado su casa de I Becchi para convertirse en la madre de estos pobres jóvenes. Para poder ponerles algo en la mesa que comer, vendió su anillo de boda, sus pendientes y su collar, objetos que había mantenido cuidadosamente hasta entonces.

Los chicos acogidos por Don Bosco enumeraban 36  en 1852, 115 3n 1854, 470 en 1860 en 1861 y llegaron a un máximo de 800 algún tiempo después.

Algunos de estos jóvenes decidieron hacer lo que Don Bosco estaba haciendo, esto es, gastar sus vidas al servicio de los jóvenes abandonados. Y este fue el origen de la Congregación Salesiana. Entre sus primeros miembros encontramos a Miguel Rua, Juan Cagliero (que posteriormente llegaría a ser Cardenal) y Juan Bautista Francesia.


Fiesta de San Juan Bosco

enero 31, 2012

Don Bosco, Padre y Maestro de la Juventud

Do

 Don Bosco nace el 16 de agosto de 1815 en I Becchi – municipio de Castelnuovo, un pueblo no muy lejos de Turín – Italia. Hijo de Francisco Bosco y Margarita Occhiena.

Su padre Francisco murió por causa de una pulmonía cuando Juan tenía la edad de dos años. Después de esta muerte, su madre, Margarita Occhiena se encarga de su crianza y su educación, la cual estuvo marcada por un gran amor, pero también con mucha disciplina.

Juan Bosco, desde sus inicios, específicamente desde los 9 años, recibirá un aviso divino que marcará el desarrollo de toda su obra. En este sueño, llamado como “el sueño de los 9 años”, Jesús y la Virgen María le transmiten la esencia de su misión: convertir a aquellos jóvenes lobos –emigrantes, maltratados en las fábricas,viviendo en una sociedad materialista (principal característica de la revolución industrial), preocupados solo por el dinero, envueltos en los vicios de las ciudades grandes –en corderos– jóvenes con amor en sus corazones y capaces de ayudar a los más necesitados, jóvenes críticos y dispuestos a trabajar para salir adelante y liberarse de sus vicios–. Estos y otros sueños que se vinieron sucediendo, aunque no fueron comprendidos en un principio, se hacen realidad en cada una de las obras que Juan Bosco emprende en favor de tantos jóvenes como son los oratorios, la apertura de los talleres y su preocupación constante por su educación teórica y espiritual. La “Sociedad de la alegría” es la primera expresión de esta preocupación educativa, sobre todo en valores.

El 29 de marzo de 1841 recibe el el Diaconado y el 5 de junio de ese mismo año es ordenado sacerdote. Su trabajo empieza en Turín y luego se trasladará a todo el mundo, con la ayuda de sus hermanos de Congregación, Sociedad que será fundada en 1854 y que en sus inicios se llamaría Sociedad de San Francisco de Sales. San Juan Bosco dedica su vida a los jóvenes, escribe  libros, impulsa la creación de talleres, escuelas, oratorios y plantea un nuevo sistema educativo: el Sistema Preventivo.

Este sistema resume la filosofía educativa de Juan Bosco en tres palabras: Razón, Religión y Amor. Para él es imposible educar a un joven por medio de la razón, si no se le ama, se entiende sus problemas y se le apoya a resolverlos, con la ayuda y la iluminación de Dios.

En 1872, funda, conjuntamente con María Mazzarello, la Comunidad de las Hijas de María Auxiliadora. Congregación que desempeñará un trabajo similar al de San Juan Bosco, pero con mujeres.

Para 1875, es decir tres años más tarde, envía el primer grupo de misioneros a la A rgentina y los años siguiente, los misioneros seguirán siendo enviados a varias partes del mundo, para trabajar por sus destinatarios preferenciales: los pobres y los jóvenes y para cre a r una sociedad más libre, más equitativa y más cristiana. Don Bosco muere el 31 de enero de 1888.


La historia de Don Bosco: un hombre guiado por un sueño (VI)

mayo 5, 2011

Los inicios del oratorio y el fracaso con los primeros jóvenes acogidos

Don Bosco empezó su obra el 8 de Diciembre de 1841 con un único chico: Bartolomé Garelli que se había refugiado del frío en la sacristía de la Iglesia de San Francisco de Asís en Turín. El sacristán quiso sacarlo a empujones, mientras que Don Bosco tuvo cuidado de él y le ofreció la posibilidad de que fuera por allí para aprender el catecismo. Tres días más tarde eran nueve, tres meses después 25 y alrededor del verano 80. Eran picapedreros, albañiles, yeseros que venían de lugares distantes.

8 de diciembre de 1841

Don Bosco inició su obra el 8 de diciembre de 1841, al encontrar a Bartolomé Garelli en la sacristía de la Iglesia de S. Francisco de Asís de Turín

De esta manera nacía el centro juvenil que llamó oratorio. No era simplemente una institución de caridad, y sus actividades no estaban limitadas a los domingos. Para Don Bosco el Oratorio se convirtió en su ocupación permanente y buscaba empleos y ocupación para aquellos que estaban desempleados. Trataba de conseguir un trato más justo para aquellos que tenían un puesto de trabajo, enseñaba a aquellos que estaban deseosos de aprender después de su día de trabajo.

Pero algunos de estos chicos no tenían un lugar donde dormir y dormían bajo los puentes o en dormitorios públicos poco saludables. Dos veces intentó facilitarles acomodo en su casa. La primera vez le robaron las mantas, la segunda incluso se llevaron el heno. No cedió sin embargo, como el obstinado optimista que era.

Don Bosco fracasó en los primeros intentos de acoger jóvenes en la Casa Pinardi

En el mes de mayo de 1847 dio refugio a un joven muchacho del Valle de Sesia, en una de las 3 habitaciones que tenía alquiladas en los arrabales de Valdocco donde estaba viviendo con su madre Margarita. “Tenía 3 liras cuando llegué a Turín” dijo el muchacho sentado junto al fuego, “pero no he encontrado trabajo ni un lugar donde dormir.”

En las palabras que dirigió Mamá Margarita al huérfano del Valle de Sesia está el origen de las Buenas Noches Salesianas

Mamá Margarita se dirigió al joven preguntando si sus intenciones también era robarles como los anteriores. El joven negó esta posibilidad. Después de esto Mamá Margarita rezó con él las oraciones de la noche acabando con una pequeña reflexión. Después le preparó un lugar donde dormir y se aseguró de que no pudiera llevarse nada, cerrando la cocina. De este modo tan humilde, con las sencillas palabras de Mamá Margarita, dirigidas a un pobre huérfano al que habían acogido para pasar la noche en la pobreza de la Casa Pinardi, nacían las Buenas Noches Salesianas.


La historia de Don Bosco: un hombre guiado por un sueño (V)

febrero 9, 2011

Los jóvenes de la cárcel. Nuevos métodos para nuevos tiempos

Pero Don Bosco recibió el mayor impacto cuando entró en las prisiones. Escribió: “Me horroricé al contemplar aquella cantidad de muchachos, de los doce a los dieciocho años, sanos y robustos de ingenio despierto, que estaban allí ociosos, picados por los insectos, y faltos en absoluto del alimento espiritual y material”. En vista de tal situación tomó una decisión: “Debo evitar que muchachos tan jóvenes terminen en la cárcel por cualquier medio que pueda”.

Don Bosco

Contemplar el abandono de tantos jóvenes que acababan en la cárcel fue decisivo para Don Bosco

Había 16 parroquias en Turín. Los curas párrocos eran conscientes del problema de los jóvenes pero estaban esperando que acudieran a la iglesia para las preceptivas clases de catecismo. No se daban cuenta que a causa del aumento de la población y de la inmigración a bandadas, este modo de actuar era ineficiente. Era necesario abrir nuevos caminos, inventar nuevos esquemas, probar  una nueva forma de apostolado encontrando a los chicos en las tiendas, las oficinas, las plazas de mercado. Muchos jóvenes sacerdotes  lo intentarían.