San Juan Bosco (1815-1888)

enero 31, 2014

Nació en I Becchi, caserío de Castelnuovo de Asti, hoy Castelnuovo Don Bosco. Fuertemente apoyado por su madre, mamá Margarita, llegó a ser sacerdote. Desde entonces (1841) adoptó como programa de su vida el lema “Da mihi animas, caetera tolle”  (Gen 14, 21) y empezó su apostolado con los jóvenes más pobres para los que fundó el Oratorio, que puso bajo el patrocinio de San Francisco de Sales. Su método educativo fue el Sistema Preventivo.

Con un grupo de jóvenes fundó la Sociedad de San Francisco de Sales o Congregación Salesiana; con Santa María Mazarello fundó el Instituto de Hijas de María Auxiliadora; con buenos y activos seglares, hombres y mujeres creó la Asociación de Cooperadores Salesianos. En 1869 puso ya la bases laicales de su naciente familia, fundando la Asociación de María Auxiliadora. Sus obras se extendieron pronto por Europa, América y el mundo entero.

Fuente de su actividad incansable y de la eficacia de su acción fue la unión constante con Dios y su confianza ilimitada en María Auxiliadora, a la que veía como inspiradora ya apoyo de toda su obra.

El Papa Pío XI lo canonizó el 1 de abril de 1934. Juan Pablo II lo declaró  “Padre y Maestro de la juventud” en el centenario de su muerte, acaecida el 31 de enero de 1888.


San Francisco de Sales (1567-1622)

enero 24, 2014

Francisco de Sales (1567-1622) nació en Thorens (Saboya). Fue obispo de Ginebra. ha sido declarado doctor de la Iglesia. Fundó la Orden de la Visitación (Salesas). Entre sus obras de espiritualidad  destacan la Filotea Introducción a la vida devota y el Teótimo o Tratado del amor de Dios. Es el santo de la dulzura  sobre cuya práctica insiste, junto con la humildad. Atraído por su dulzura, celo y humanismo, Don Bosco lo nombró titular y patrono de la Congregación Salesiana, dando su nombre a la familia  por él fundada: la Familia Salesiana (de Sales). Patrón de los periodistas su fiesta se celebra el 24 de enero.

Vídeo sobre la trayectoria vital de San Francisco de Sales


Beata Laura Vicuña (1891-1904)

enero 22, 2014

Nació en Santiago de Chile, pero pronto se fue a vivir a Junín de los Andes, en la República Argentina, a donde con su hermanita Julia Amanda se trasladó su madre, joven viuda, para buscarse la vida. Tuvo la alegría de ser alumna de las Hijas de María Auxiliadora. En su primera comunión, como Domingo Savio, formuló tres propósitos. el primero fue la entrega total de su alma, de su corazón de todo su ser  a Jesús, el segundo, preferir antes la muerte que ofenderle con el pecado mortal; y el tercero, hacer de su parte cuanto pudiera para propagar su conocimiento y amor; y reparar  las grandes ofensas que diariamente recibe de los hombre. De profundas convicciones, Laura supo salir airosa de dificultades comprometedoras. Dios aceptó el ofrecimiento de su vida por su madre, cuyas andanzas intuía que no agradaban a Dios. Juan Pablo II la beatificó en el Colle Don Bosco en 1.988.

Beata Laura Vicuña (Fiesta 22 enero)

Beata Laura Vicuña
(Fiesta 22 enero)


Fiesta de Santo Domingo Savio

mayo 6, 2013
Oración a Santo Domingo Savio

Oración a Santo Domingo Savio


Conmemoración de San Francisco de Sales

enero 24, 2013

IMG_0001Nació el 22 de agosto de 1567 en el castillo de Thorens, diócesis de Ginebra, en el seno de una noble familia de Saboya. A los catorce años fue enviado a París, en donde fue discípulo de los jesuitas durante siete años. Después estudió jurisprudencia en Padua, doctorándose en derecho en 1592. Entregado a una vida de ardiente piedad, en 1586 sufrió una terrible tentación de desesperación al pensar que estaba destinado a manifestar eternamente la justicia de Dios en el infierno. Recobrada la tranquilidad por intercesión dela Virgen María, abandonó el brillante porvenir humano que le esperaba y se hizo sacerdote. Sus primeros años de sacerdocio (1593-98) los dedicó preferentemente a la evangelización de la provincia de Chablais, que había sido arrastrada por el protestantismo, y que logró, tras grandes esfuerzos, recuperar para el catolicismo. En 1599 fue nombrado coadjutor del obispo de Ginebra (Annecy), monseñor de Gránier, y poco después le sucedió como obispo de la diócesis. Es admirable la actividad que desplegó como obispo. Es él uno de los más insignes representantes de la maravillosa reforma pastoral que se llevó a cabo en la Francia de su época.

Dios puso en su camino a un alma de talla excepcional: Santa Juana Francisca Fremiot de Chantal. Ambos fundaron el 6 de junio de 1610 la Congregación de la Visitación para hacer accesible la vida religiosa a quienes por su salud, su educación o sus compromisos en el mundo no tenían acceso a las formas hasta entonces existentes. No cabe un conocimiento más profundo de la psicología humana —y en concreto de la femenina— que la de las constituciones visitandinas. Sin austeridades espectaculares, se logra deshacer por completo la propia voluntad y sumergir al alma en un ambiente de caridad, de amor de Dios, de continua oración y mortificación. La máxima favorita del santo, que procuró inculcar a sus hijas, era: «No pedir nada, no rehusar nada, a ejemplo del Niño Jesús en la cuna».
Después de un viaje a París —donde conoció a San Vicente de Paúl, a quien confió el cuidado espiritual del recién creado monasterio de la Visitación— Turín y Avignon, llegó a Lyón, donde pocos días después, el 28 de diciembre de 1622, murió santísimamente. Sus restos mortales fueron trasladados al monasterio de la Visitación de Annecy, donde se veneran todavía junto a los de Santa Juana de Chantal.
San Francisco de Sales fue beatificado por Alejandro VII en 1661, canonizado por el mismo papa en 1665, y declarado doctor de la Iglesia por Pío IX en 1877. Ha sido declarado también patrono de los periodistas católicos por el papa Pío XI en 1923.
San Francisco de Sales es uno de los autores que más hondamente han influido en la espiritualidad posterior, principalmente a través de su magnífico Tratado del amor de Dios.

Beata Laura Vicuña

enero 22, 2013
Beata Laura Vicuña, alumna de la Hijas de María Auxiliadora. Fiesta 22 de enero

Imagen idealizada de Laura Vicuña, alumna de las  Hijas de María Auxiliadora, beatificada por Juan Pablo II en el  Colle Don Bosco. Fiesta 22 de enero.

Nació el 5 de abril de 1891 en Santiago de Chile. Es la primogénita del matrimonio de José Vicuña y Mercedes del Pino. Poco después de nacer la segunda hija: Julia, muere su padre quedando la familia en la indigencia. Mercedes emigra con otros chilenos a la Argentina buscando un bienestar Así llega a Neuquén en 1899, finalmente llega a la estancia del Quilquihué de Junín de los Andes a trabajar como dependiente y donde comienza a convivir con Manuel Mora (el dueño de la misma). Laura y Julia ingresan al Colegio María Auxiliadora de Junín de los Andes. Desde su llegada Laura es muy sensible a la fe cristiana. A los 10 años recibe la primera Comunión.

En sus segundas vacaciones al volver a la estancia, ya adolescente, Manuel Mora trata de abordarla y es rechazado. Durante una fiesta la invita a bailar y al ser nuevamente rechazado la arrastra fuera de la casa y debe dormir a la intemperie. Mora decide no pagar más la cuota de la escuela, para acorralarla, pero las hermanas la reciben gratuitamente. Laura decide ofrecer su vida por la conversión de su madre.

Al poco tiempo sobreviene una inundación en el colegio en un crudo invierno, Laura se enferma. La madre se la lleva a su casa pero no se recupera. Entonces decide regresar a Junín, Mora furioso por haber perdido a Mercedes y ser rechazado por Laura le propina una feroz paliza a la joven. Viendo próxima su muerte Laura le dice a su madre de su ofrecimiento: “mamá, la muerte está cerca, yo misma se la he pedido a Jesús. Le he ofrecido mi vida por ti, para que regreses a El” y le pide que abandone a Mora y se convierta. Ella le promete cumplir su deseo. Muere un 22 de enero de 1904, sin cumplir los 13 años. Sus restos desde 1956 están en el Colegio María Auxiliadora de Bahía Blanca (Argentina). El 3 de septiembre de 1988 Juan Pablo II la declara Beata.


San José Cafasso

junio 22, 2012

Este humilde sacerdote fue quizás el más grande amigo y benefactor de San Juan Bosco y, de muchos seminaristas pobres más, uno de los mejores formadores de sacerdotes del siglo XIX. Nació en 1811 en el mismo pueblo donde nació San Juan Bosco. Una hermana suya fue la madre de otro que está en los altares: el Beato José Alamano, fundador de la comunidad de los Padres de la Consolata.

San José Caffasso (1811-1860),  su fiesta se celebra el 23 de junio

Desde niño José Cafasso, sobresalió por su gran inclinación a la piedad y a repartir ayudas a los pobres. En el año 1827, siendo Caffaso seminarista se encontró por primera vez con Juan Bosco. Cafasso era de familia acomodada del pueblo y Bosco provenía de una familia humilde y absolutamente pobre.

Tras ordenarse como sacerdote, a la edad de 21 años, el santo viajó a Turín, a perfeccionar sus estudios en el instituto “El Convictorio”. Sus habilidades estudiantiles fueron premiadas al ser nombrado como profesor de la institución académica, y luego como rector por doce años. San José Cafasso formó más de cien sacerdotes en Turín, y entre sus alumnos tuvo varios santos.

En Turín, que era la capital del reino de Saboya, las cárceles estaban llenas de terribles criminales, abandonados por todos. Sin embargo, San José Cafasso decidió evangelizar ese lugar, y con infinita paciencia y amabilidad se fue ganando los presos uno por uno, los hacía confesarse y empezar una vida santa. Además, el santo acompañó hasta la horca a más de 68 condenados a muerte, y aunque habían sido terribles criminales, ni uno sólo murió sin confesarse y arrepentirse.

Vitrina ilustrativa de la labor que ejercía S. José Cafasso en la cárcel, que puede contemplarse en la Iglesia de la Consolata de Turín, lugar donde está enterrado.

La primera cualidad que todos notaban en este santo era “el don de consejo”, cualidad que el Espíritu Santo le había dado para saber aconsejar lo que más le convenía a cada uno. Otra gran cualidad que lo hizo muy popular fue su calma y su serenidad. Algo encorvado (desde joven) y pequeño de estatura, pero en el rostro siempre una sonrisa amable. Su voz sonora, y encantadora, y de su conversación irradiaba una alegría contagiosa.

Falleció un sábado 23 de junio de 1860, a la edad de sólo 49 años. Su oración fúnebre la hizo su discípulo preferido: San Juan Bosco. Antes de morir escribió esta estrofa: “No será muerte sino un dulce sueño para ti, alma mía, si al morir te asiste Jesús, y te recibe la Virgen María”. Fue canonizado por el Papa Pío XII en 1947.


Oración a Santo Domingo Savio

mayo 6, 2012

6 de mayo, Santo Domingo Savio

En el día de la fiesta de Santo Domingo Savio, alumno de Don Bosco en el Oratorio Salesiano de Valdocco, dirijámonos a él en la oración.

Oración

Santo Domingo Savio, que en la escuela de Don Bosco aprendiste a recorrer los caminos de la santidad juvenil: enséñanos a imitar tu amor a Jesús y a María, y tu ansia de llevar a tus compañeros a ser sus amigos; alcánzanos del Señor que, practicando tu lema ” Antes morir que pecar” podamos conseguir nuestra salvación eterna. Amén


Santo Domingo Savio

mayo 6, 2012

 

Santo Domingo Savio

Nace en Riva de Chieri, Italia, en la humilde casita de los esposos Carlos y Brígida, el 2 de abril de 1842. Al año siguiente toda su familia se traslada a las colinas de Murialdo. Es un niño del pueblo, nacido en una familia profundamente cristiana y joven, pobre y repetidamente probada.

El 8 de abril de 1849 hace su Primera Comunión. Muy temprano, vestido de fiesta, Domingo se dirige a la Iglesia parroquial de Castelnuovo. Es el primero en entrar al templo y el último en salir. Aquel día fue siempre memorable para él. Arrodillado al pie del altar, con las manos juntas y con la mente y el corazón transportados al cielo, pronuncia los propósitos que venía preparando desde hacía tiempo: “Propósitos que yo, Domingo Savio, hice el año de 1849, a los siete años de edad, el día de mi Primera Comunión:

1. Me confesaré muy a menudo y recibiré la Sagrada Comunión siempre que el confesor me lo permita.
2. Quiero santificar los días de fiesta.
3. Mis amigos serán Jesús y María.
4. Antes morir que pecar”.
Estos recuerdos fueron la norma de todos sus actos hasta el fin de su vida.

El 2 de octubre de 1854 conoce a Don Bosco. Este santo sacerdote lo guiará por el camino de la santidad juvenil, convirtiéndose en su padre, maestro y amigo. Lo lleva a estudiar a Turín. Tiene en ese momento12 años y medio. Allí pasa su adolescencia, viviendo como pupilo con los muchachos pobres que el mismo Don Bosco recoge en su Oratorio.

El 1 de marzo de 1857 su delicada salud se agrava. El médico aconseja que vaya a su casa y allí se reponga. Al despedirse de Don Bosco y de sus compañeros les dice: “Nos veremos en el paraíso”. Intuía que muy pronto iba a morir.

Efectivamente, el 9 de marzo, postrado en la cama, en un momento se incorpora y le dice a su papá que lo asiste: “Papá, ya es hora”, y va repitiendo las oraciones de los moribundos que entre sollozos lee el papá. Luego parece adormecerse. Pasados algunos minutos entreabre los ojos y con voz clara y sonriente exclama: “Adiós, querido papá, adiós. ¡Oh, qué hermosas cosas veo!”, y expira con las manos juntas sobre el pecho, tan dulcemente que su padre cree que se adormece de nuevo. Tenía 14 años y 11 meses.


Beato Bronislao Markiewicz

enero 29, 2012

Un sacerdote para los pobres

Bronislao Markiewicz nació el 13 de julio de 1842 en Pruchnik, Galizia (sur de Polonia). Era el sexto de once hijos, de una devota familia de clase media baja. Bronislao enfrentó el hambre, la pobreza y la persecución que encontró en la escuela debido a los ideales cristianos, pero todo lo aceptó con un espíritu de fe y decidió ingresar al seminario. El 15 de setiembre de 1867 fue ordenado sacerdote. Se propuso enérgicamente el trabajo de enseñar catequesis y de hacer apostolado con los prisioneros; le encantaba estar con la gente, especialmente si eran pobres. Le atraía la juventud marginada que sufría todo tipo de pobreza y decidió hacer estudios educativos para ayudarlos mejor y para salvar sus almas. La Providencia le inspiró un ardiente deseo de entrar en un Instituto Religioso dedicado al cuidado de los jóvenes.

Se une a Don Bosco como Salesiano

Así que viajó a Italia, donde se sintió atraído por la espiritualidad de Don Bosco quien, sin él saberlo, ya lo llevaba en su corazón. Solicitó y fue aceptado a ingresar en la Congregación Salesiana en 1887 e hizo sus votos perpetuos al propio Don Bosco. Tuvo la gran fortuna de escuchar las recomendaciones del Santo y de absorber directamente su espíritu. En 1892 regresó a Polonia como Salesiano y como párroco en Miejsce, en Galizia, donde pudo dedicarse a la juventud polaca pobre y abandonada.

Más radical aún – una nueva Sociedad

Para responder mejor a las necesidades prácticas de los pobres en Galizia, Bronislao sintió la necesidad de vivir los principios de Don Bosco aún más radicalmente y, después de recibir el asesoramiento de aquellos que trabajaban con él, fundó la Sociedad llamada Trabajo y Abstinencia. Nueve años después de su muerte, tanto la rama masculina como la femenina de la sociedad fueron reconocidas por la Iglesia y dieron nacimiento a dos Congregaciones bajo la advocación de San Miguel Arcángel

Los miguelitas

Sus miembros fueron conocidos como los Miguelitas. El padre Bronislao, al igual que Don Bosco, recomendaba a sus hijos y gente joven fomentar una gran devoción por la Eucaristía y por María, así como por San Miguel, a quien eligió como protector en la lucha diaria contra el mal. La unión con Cristo crucificado y la virtud de la moderación caracterizan sus actividades apostólicas en beneficio del prójimo.

Murió en Miejsce Piestowe, el 29 de enero de 1912.


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